Dos con todo, por favor
“La comida más sabrosa, mi perfume, mi bebida
Es todo en mi vida”
Roberto Carlos.
Ahora que he tenido un poco de tiempo, me he dedicado entre otras cosas a mejorar mis dotes culinarios (de preparar huevos revueltos, al arroz a la jardinera hay un buen trecho), y para ello dedico algunas horas a la semana a ver programas de cocina.
Uno de los programas que más me ha llamado la atención es “Mexico, One Plate at a Time”, donde su conductor el estadounidense Rick Bayless explica recetas de la cocina mexicana, desde el punto de vista gringo.
El chef/conductor visita diversas partes de México, desde los cuales da contexto a sus platillos y después se le ubica en su casa de Chicago donde reproduce las recetas con los ingredientes que encuentra en el mercado local.
He seguido varios programas, en uno llamado “Quest for fire” habla de los puestos de pollos a la brasas que encuentra en sus vacaciones a la playa de Bucerías en Nuevo Vallarta, del cabrito elaborado en Guadalajara y de los Tacos al Pastor de las taquerías El Farolito en la colonia Condesa en México D.F. Después elabora en su propia cocina los mismos platillos y explica el proceso de cocción así como los ingredientes que logran el sabor peculiar de cada uno. En otro programa llamado “Mexico Unplugged”, se encuentra desde el mercado de San Juan hablando de hierbas e infusiones, así como de pescados y hongos, para después elaborar en su casa Te de Manzanilla cortado con hojas de su propio jardín.
En el capítulo mas reciente habló de la Lucha Libre Mexicana y estuvo en la Arena Coliseo del D.F. y sus alrededores, hasta aprovechó para comerse unos tacos en un puesto de la calle:
-¿De que son los tacos Señor?
-De cabeza de res
-Me da dos
-¿Con todo?
-Si con todo, por favor.
Y ahí tienen al aventurero conductor comiéndose sus tacos con cebolla, cilantro y salsa verde en plena calle. -Uh very spicy!-, le dice a la cámara y procede a explicar sobre los tacos y las salsas en México.
Después da un recorrido por la zona y se acerca a un puesto de dulces:
-¿A como son los cacahuates y las pepitas señora?
-A 5 y a 10 pesos la bolsa
-¿Y las alegrías y las palanquetas?- y voltea nuevamente a la cámara para dar una pequeña explicación de los dulces típicos de México.
Todo el trato que tiene con los puesteros y vendedores en México lo hace en español (muy bien pronunciado, aunque con algo de acento) y al comentar a la cámara le da emotividad a sus palabras al explicar cada producto o ingrediente que encuentra a su paso.
Tengo sentimientos encontrados: como mexicano me siento halagado que un programa orientado al mercado de cocina Anglosajón represente y explique tan bien nuestra cocina; es emotivo ver como el conductor se exalta en sus explicaciones de los sabores y productos de nuestra cocina, pero a la vez preferiría que fuera un mexicano el que le diera ese valor a nuestra comida y lo presentara al mercado Estadounidense.
Al final del programa en el que habla de la Lucha Libre, el conductor prepara unas tortas en su casa con un delantal que tiene en el frente la máscara del Santo y menciona “Nothing like a good ´torta´”.


