Música para llevar
“ Like pleasure spiked w/pain
Music is my aeroplane”
Red Hot Chili Peppers.
-Les informamos que el día de mañana la tienda de discos Cactus cerrará sus puertas para siempre.
Horas después paso por el rumbo y es cierto, la tienda en la que he estado comprando algunos discos aquí en Houston ha bajado la cortina de forma permanente; eso me recuerda otra noticia que vi también por T.V. en la que se anunciaba el cierre de una famosa tienda de discos de los Ángeles California debido a la disminución en las ventas de CD´s; el dueño de la tienda aquejaba esta situación a la compra de canciones por Internet en sitios como Itunes o Yahoo Music.
El uso de las computadoras, el Internet y de reproductores de música como el Ipod en los Estados Unidos, ha vuelto cada vez mas popular (por su bajo costo) la compra de canciones en la Web; lo que permite a los usuarios escoger de una gran base de datos su música favorita. Esto y el intercambio ilegal de archivos de música también han inclinado la balanza a que poco a poco empiece a desaparecer la compra de discos originales.
En México el caso es todavía mas grave, aunque se ha intentado la venta legal de música en sitios como tarabu; la piratería ha ido minando la compra de discos originales para remplazarlos por la venta informal y clandestina de copias y recopilaciones en MP3; ya es común que a la salida de cualquier estación del metro o en muchas esquinas, cerca del puesto de revistas o a lado del vendedor de dulces se encuentre un puesto con música pirata.
Como en todo unas por otras: Es cierto que del lado del comercio legal es más fácil y sobretodo rápido el adquirir una canción o un álbum entero a través de Internet y del lado ilegal ni se diga, la compra de discos pirata o el intercambio de archivos hacen mucho más económico el tener nuestra música favorita. También tiene que ver con la baja calidad de la música comercial que se produce ahora, las compañías y grupos de moda solo se interesan en producir una o dos canciones que les permitan ser escuchados en la radio o vistos en MTV sin importarles la trascendencia que puedan lograr con su música o el mensaje que puedan aportar al género o por lo menos el que puedan ofrecer al público un buen material para ser recordados y escuchados sin importar el paso del tiempo.
Aunado a esto, el precio de los discos originales sigue siendo alto, y es que las disqueras creen que pueden abusar de los consumidores al pactar precios fuera del contexto actual de la economía; una persona en México por muy fanática de la música si tiene apenas para comer no se va a gastar $120.00 pesos ($10.00 o $11.00 dls) en comprar un disco si lo puede adquirir pirata en $10.00 pesos ($1.00 dls); además el abuso en la propaganda y marketing de los discos los encarece, pues aunque el manufacturar un disco cuesta solo unos centavos, el que esté de moda o sea de un artista popular lo convierte en un producto mas cotizado y si no me creen ahí están los discos de música clásica, que originales, se pueden conseguir por $20.00 o $30.00 pesos ($2.00 o $3.00 dls) y uno de cualquier artista de moda no se encuentra en menos de los $120.00 pesos ($10.00 u $11.00 dls) mencionados, aun cuando producirlos cueste lo mismo.
Aun así no comprendo a las personas que orgullosas me dicen:
- Mira mi colección de 300 discos (piratas por supuesto) ó
-Tengo más de 4000 canciones en MP3 para cuando quieras escuchar “algo”
Como fanático de la música creo que la sensación de propiedad se va perdiendo poco a poco, la emoción de adquirir un disco, desempacarlo, colocarlo en el reproductor, leer el librito (booklet), las letras, los nombres de los músicos, las fechas y los agradecimientos son sensaciones que poco a poco quedarán en el olvido.
Ni se diga de que el concepto artístico de los discos ha pasado a segundo plano, ahora ya no se recuerda a un músico o grupo por las portadas de sus discos o el contenido que pueden presentar dentro de los mismos, solamente se les menciona si han aparecido en algún video musical.


