Hace 365 días las preocupaciones eran otras
“Cause you have to believe
This will be my year”
Semisonic.
365 días han pasado de que dejé ese camino de 23 kilómetros por recorrer diariamente a la oficina en 60 minutos, para ahora recorrer otro de 70 kilómetros a la oficina en 40 minutos una vez a la semana.
365 días han pasado de que dejé ese horario de 8 de la mañana a quien sabe que horas de la noche en ese trabajo, para trabajar de 6 de la mañana a quien sabe que horas de la noche desde mi propia casa.
365 días han pasado de la angustia de no saber algunas veces si la paga quincenal llegará a tiempo.
365 días han pasado de la preocupación por saber si en el recorte de personal no seré yo el siguiente.
365 días han pasado de olvidar que hay “aventar” el coche a los demás conductores para poder salir de alguna avenida o avanzar por el tráfico de la ciudad, ahora solo es cuestión de salir con tiempo o de ser precavido para llegar con tiempo y con los nervios tranquilos a mi destino.
365 días han pasado de la última vez que hiciera largas filas en bancos, tiendas y oficinas de gobierno para tramitar un pago o documento oficial.
Afortunadamente, han pasado 365 días de que dejé ese empleo en el que solo siendo amigo, familiar o conocido de alguien podría llegar a destacar o subir en el organigrama, ahora (por lo menos eso parece), trabajando el doble de lo que trabajaba antes podré llegar mucho mas lejos de lo que me propuse.
Afortunadamente, han pasado 365 días de que no me preocupo por dejar mi auto en algún estacionamiento sin el temor de que al volver lo encuentre completo o peor aun, no lo encuentre.
Afortunadamente, han pasado 365 días de que pueda volver a confiar en los extraños y platicar con un desconocido por la calle cuando antes el temor a ser asaltado me impedía detenerme por un rato en cualquier lugar.
Desafortunadamente, han pasado 365 días de que me tome 18 horas en auto o 2 horas en avión para poder estar cerca de mi familia, cuando en solo 10 minutos podía estar cerca de ellos.
Desafortunadamente, han pasado 365 días de que solo por teléfono pueda sentir la alegría o tristeza de los amigos y familiares cuando te cuentan como les ha ido.
Desafortunadamente, han pasado 365 días de que me tome meses encontrar un buen lugar de comida mexicana, cuando en solo unos pasos podía disfrutar de todos los guisos y platillos favoritos.
Desafortunadamente, han pasado 365 días de que pueda discutir con alguien por el clásico América-Chivas y molestarlo cuando estos últimos vencen en el partido.
Desafortunadamente, han pasado 365 días de dejar esa rutina de Martes y Domingo para ensayar y practicar la música que llena el alma.
Hoy hace un año que llegué a vivir a este país y las preocupaciones eran otras.
Referencias
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Es una especie de ataque de nostalgia y melancolía que creí que sólo yo sufría. Siempre he creído que la historia es como un rollo de papel, cíclico, repetitivo, y a veces se empeña uno en repasar lo mismo cada cierto tiempo.
Yo también he estado lejos, no del otro lado del río, pero sí apenas en la orilla de este lado. El destino suele perseguirnos y, casi siempre, nos alcanza.flaca — 02-08-2006 01:32:31
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Sólo me quda comentarte que te faltaron los 365 días sin una buena cheve en el Angus, en el Paraiso o unos ricos tacos del Safari.
V Gutierrez — 22-08-2006 09:46:52
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Flaca, lo que pasa es que el destino siempre sabe a donde ir. Gracias por la visita.
danielg — 22-08-2006 22:42:30
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Super,
Ya ni me digas que del Angus o del Paraiso pudo haberse acortado el tiempo de la ausencia pero ustedes nunca aparecieron ahora que anduve por alla. En fin espero que para la próxima nos veamos. Saludosdanielg — 22-08-2006 22:44:15


