24 de Octubre
Hace 17 años fui a tu casa, no quería ir solo y le pedí a mi amigo que vive con los pingüinos que me acompañara (aun no emigraba a lugares mas fríos), en la mano tenía una rosa y una tarjeta dedica para ti.
Abrió la puerta tu mamá y de haber sabido a quien le abría yo creo que lo hubiera pensado dos veces; te felicité tímidamente con la mejor excusa para abrazarte y sentirte cerca de mí. Cenamos unos cuernitos y refrescos, platicamos de cualquier tontería y yo no podía dejar de ver tu cara. Al final nos despedimos y me dije a mi mismo que no sería la última vez que estaría ahí contigo.
Hemos pasado por muchas etapas, por situaciones y decisiones que nos han llevado a donde estamos hoy, si te das cuenta, llevamos la mitad de nuestra vida juntos, son ya muchos años, pero al paso que vamos serán muchos mas.
Si Bella Bellota hubiera llegado por aquellas épocas hoy estaría próxima a su mayoría de edad, pero no fue así y hoy apenas es una pequeña a la que le debemos todos los cuidados, amor y enseñanzas, pero que ya sabe que hoy es un día especial.
Ese primer festejo fue el inicio de muchos que hemos pasado juntos y aunque ahora estamos acá y nos toca festejar solamente a los 3, sabes que allá donde se quedaron los que queremos, ellos también festejarán que tienes un año más de vida y experiencia; vida para disfrutarla y experiencia para enseñar y aprender de nuestros errores.
Dentro de algunas horas habrás cumplido años una vez más e iremos a festejar y hoy como en aquella ocasión te daré una flor, una tarjeta dedica para ti y mi corazón envuelto para regalo.
Muchas felicidades Morocha, felicidades Fabilú!


