Los abuelos de hoy, no son los de antes
Toma el llavero abuelita
y enséñame tu ropero
con cosas maravillosas
y tan hermosas que guardas tú
Francisco Gavilondo Soler (Cri-Cri).
Cada vez que mi madre pregunta por Bella Bellota, le cuento de las andanzas de su nieta que aprende todos los días cosas nuevas, que empieza a hilar palabras, algunas en español, otras en inglés, que empieza a diferenciar los colores, las letras y los números, que grita gol cuando las Chivas hacen un tanto, etc. Y ella como siempre remata con esta frase:
-¡Es que los niños de ahora son muy diferentes a los de antes, vienen más despiertos, acelerados y aprenden todo con mayor rapidez; esta generación me sorprende!.
Coincido en que ahora los niños son más despiertos y tal vez aprendan con mayor facilidad y celeridad, pero lo que mi madre no ha notado, es que todo esto es consecuencia de su generación.
Los Babyboomers, son la generación enmarcada por los nacidos después de la segunda guerra mundial y hasta principios de los años 60 y que por consecuencia en estas fechas se encuentran rondando los 60 años de edad. Esa generación que vivió los cambios culturales, políticos y sociales que aun al día de hoy tienen repercusión en nuestras vidas, a mi parecer, son también responsables de los cambios en los niños de ahora.
En este punto mi madre dirá:
–¿Y ahora resulta que yo soy la responsable de que Bellota sea como es?
Pues madre, déjame darte estos ejemplos:
Por tradición o costumbre los abuelos de “antes” eran una generación más pasiva y que solo vivían de sus recuerdos o añoranzas, el clásico perfil de la abuelita que se dedicaba a elaborar chambritas, suéteres y bufandas; dando sus remedios caseros para curar el empacho o el mal de ojo y que usaban chal y pantuflas ha quedado en el olvido.
Los abuelos y abuelas de ahora se han revelado contra esa tierna tradición y han decidido no pasar a un segundo plano cuando llegan a la tercera edad. Ahora, los podemos encontrar realizando diversas actividades, ejerciendo sus trabajos y aplicando sus conocimientos día a día. Estos nuevos abuelos siguen estudiando, hacen maestrías y piensan en seguir adquiriendo nuevos conocimientos.
Si las abuelas de antes escuchaban a Agustín Lara y Pedro Infante, las abuelas de ahora son fanáticas de los Rolling Stones y los Beatles, si las de antes creían que Gary Grant era el prototipo del hombre, las de ahora siguen pensando que el mejor James Bond es Sean Conery y les encanta George Clooney o Brad Pitt.
Si los abuelos de antes se acordaban cuando bailaban Fox Trot o swing; los de ahora siguen rocanrolleando y forman sus grupos de rock sin acordarse de tener seis décadas de existencia.
En muchos casos por necesidad o gusto siguen trabajando y se mantienen activos; juegan al soccer y anotan goles de cabeza, van al cine y te recomiendan la película de la semana.
Que hay de aquellas abuelas con el gen de Sara García, tan abnegada y sufrida, recordando solo historias pasadas y viejas glorias, sin salir de casa y esperando que los hijos y los nietos volvieran para saludarlas. Las abuelas de hoy toman cursos, juegan baraja, asisten a clases van y vienen ellas por la ciudad, se juntan con sus amigas y se mantienen activas.
Las abuelas de antes se dedicaban a contar a sus nietos sus experiencias de cuando eran jóvenes y lo que “habían vivido”; las abuelas de hoy siguen viviendo nuevas experiencias que le cuentas a sus nietos horas o días después de sucedidas.
Las abuelas de antes te mostraban su colección de cartas y fotografías que el abuelo mandaba de sus largos viajes de trabajo, los abuelos de ahora visitan Internet, leen su correo electrónico, intercambian fotografías digitales con sus nietos, compran DVD´s. y eligen el mejor sistema de teatro en casa.
Así que madre, con dichos ejemplos tan cercanos a tu nieta la próxima vez que me digas que los niños de ahora no son como los de antes, solo te recordaré que los abuelos tampoco son lo que solían ser.


